En un ensayo realizado durante el ciclo 2024/25 en la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) del INTA Paraná, se evaluó —bajo condiciones naturales de enfermedad— la influencia del híbrido y la densidad de plantas sobre la expresión de la mancha por Bipolaris cookei en sorgo.
Para productores y asesores, el resultado suma un aspecto sanitario a la hora de planificar y manejar el cultivo.
Los tres híbridos evaluados mostraron comportamientos diferentes frente a la enfermedad:
—Nugrain 202T presentó los menores niveles de mancha.
—Spring 60T mostró valores intermedios.
—Nugrain 440T registró los mayores niveles.
Estas diferencias podrían estar relacionadas tanto con características genéticas de los materiales como con sus distintos ciclos.
—Más plantas por hectárea, mayor incidencia: la densidad también mostró un efecto sobre la enfermedad. En el ensayo se lograron poblaciones de aproximadamente 80.000 y 160.000 plantas por hectárea.
Con la mayor densidad, la incidencia de la mancha aumentó significativamente: pasó de 33,9 a 54,4 %. La severidad también fue mayor con 160.000 plantas por hectárea, aunque en este caso la diferencia no fue estadísticamente significativa.
—Por qué la densidad puede ser relevante: una posible explicación es que la mayor cantidad de plantas haya generado un canopeo más cerrado, con menor circulación de aire y mayor permanencia de humedad sobre las hojas, condiciones que pueden favorecer el desarrollo de enfermedades foliares.
Sin embargo, este mecanismo no fue evaluado directamente en el ensayo, por lo que se trata de una explicación posible que deberá profundizarse con futuros estudios.
—Qué tener en cuenta en el lote: los resultados muestran que las enfermedades también pueden incorporarse entre los aspectos a considerar en el manejo del sorgo.
La elección del híbrido y el ajuste de la densidad pueden influir en la expresión de la mancha por Bipolaris, en un cultivo donde la atención sanitaria suele estar más orientada al control de insectos plaga.
—Un dato a analizar: el híbrido y la densidad no deberían considerarse de manera aislada, sino junto con el ciclo, la fecha de siembra y otras variables agronómicas.
Como la información proviene de un único ciclo agrícola y de una sola evaluación de la enfermedad, los resultados aportan una referencia local, pero no permiten por sí solos establecer recomendaciones generales de manejo. Desde la EEA del INTA Paraná se asegura, asimismo, que será necesario continuar generando información para avanzar en ese sentido.
Fuente: Prensa INTA








