El Cruce y la carne argentina: Para muchos, algo más que una experiencia de vida

En cercanías de Bariloche, en la provincia de Río Negro, se desarrolló una de las carreras de montaña más importantes del mundo. Esta vez participaron más de 4.500 deportistas de 47 nacionalidades diferentes y, además, se contó con la presencia del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) como esponsor del evento, como un puente hacia el deporte con la consigna Carne argentina, combustible oficial de los atletas de El Cruce 2023.

Más allá de la competencia de más 100 kilómetros en tres etapas por sitios poco menos que soñados, donde el ganador para la estadística resultó el español Daniel Heras (“la fama de los asados argentinos la conozco desde hace muchos años. Es impresionante. Parece que uno está pensando en llegar a la meta sólo para probar un trocito de carne con pan”, dijo), las historias de vida no son pocas y cada una de ellas encierra experiencias distintas.

La Lic. Valeria Caliva, coordinadora de Comunicación Corporativa de Profertil, empezó a correr hace 12 años, aunque nunca había completado una distancia superior a los 8 kilómetros. Ella fue una de las participantes.

“Me entrené especialmente para El Cruce. Cumplirlo fue un objetivo más espiritual que deportivo aunque, admito, acaso lo sea a largo plazo”, sostuvo.

“A fines de 2022 perdí a mi madre y, a partir de ahí, comencé con una búsqueda de sanación en muchas dimensiones. Hacer esta experiencia era uno de los objetivos que me propuse a principios de 2023”, contó.

Lic. Valeria Caliva, coordinadora de Comunicación Corporativa de Profertil.

“Fue una meta desafiante porque intenté volver a cuidarme. Para eso ayudó que mis hijos hayan crecido de golpe y así encontré otros tiempos y espacios”, agregó.

“Cuando llegó el día de viajar a Bariloche sentí mucha emoción porque ya había logrado gran parte de lo trazado. Cada momento de la carrera fue una manera de disfrutar. Sentí mucho agradecimiento porque, además de la mochila y la riñonera con suplementos, comidas y lo que necesitábamos para sostener el ritmo, llevaba mucho amor de muchas personas que me acompañaron todo este año. En ellos pensaba en cada paso que daba”, aseguró.

La Lic. Caliva, oriunda de Ingeniero White, en el distrito de Bahía Blanca, dijo que la carrera contuvo tuvo tres etapas.

“La primera era entender qué pasaba en la montaña e ir escuchando al cuerpo, las articulaciones y los músculos; el corazón y la respiración para generar un equilibrio interno, a la vez que iba compartiendo el paisaje y lo que pasaba en cada kilómetro con la gente que me encontraba. Y todo rodeado de bosques, árboles, montañas y arroyos. Aquí también hubo un trabajo en equipo, una de las claves para dar palabras de aliento y seguir”, comentó.

“Fue una etapa para soltar y aprender”, definió.

“El segundo día fue más desafiante, ya que veníamos con el cansancio del día anterior. En ese sentido, para mí El Cruce fue un ejercicio claro de la vida misma: subidas, bajadas, equilibrios, pensamientos y toma de decisiones. Por eso disfruté cada paso y cada kilómetro”, indicó.

“Y ni hablar del tercer día, cuando decidís correr con el corazón y comenzás a sentir lo que lograste en la medida de que se acerca la meta”, dijo Caliva.

El equipo del IPCVA

Al margen de los 1.500 extranjeros, y como parte de las acciones de promoción, el IPCVA también presentó su equipo de corredores Carne Argentina. Lo conformaron Eugenia Brusca, Maximiliano Castañeda, Juan Cruz García, Carlos Joseph, Pedro Ibáñez y Joaquín Odriozola.

Todos pudieron finalizar la extenuante carrera y tres de ellos, incluso, lograron puestos destacadas: Juan Cruz García (1° en su categoría, 5° en caballeros y 5° en la general); Eugenia Brusca (5° en su categoría, 18° en damas y 125° en la general) y Maximiliano Castañeda (7° en su categoría; 32° en caballeros y 38° en la general).

“Ha sido una experiencia maravillosa. Arriba porque llegamos a lugares impensados y abajo por la camaradería que se vivió con la participación de personas de 47 nacionalidades diferentes”, señaló Pedro Ibáñez, periodista y locutor del INTA y socio de Abopa.

Pedro Ibáñez, el periodista y locutor del INTA, socio de Abopa.

“Mucha gente nos veía con los buzos y no preguntaban si habíamos traído la carne, pero aclarábamos: la carne la hacen los productores y los frigoríficos que trabajan mucho en nuestro país y suman agregado de valor en la Argentina”, sostuvo.

“Por supuesto que cuando hablábamos con personas de otros países nos ponderaban la carne argentina. Eso se dio en la carrera y en toda la jornada. Ojalá que hayamos cumplido con nuestra tarea de embajadores, más allá del trote y de la medalla, para visibilizar este producto único a lo largo y ancho del mundo”, concluyó Ibáñez.

La carne y el deporte

“Hay mucha vinculación de la carne con el deporte, especialmente en una competencia de tres días con más de 100 kilómetros, en donde hay que reponer mucha energía, mucha proteína”, dijo Daniel Urcía, vicepresidente del IPCVA.

“Además, teniendo en cuenta que el 30 % de los competidores fue extranjero, consideramos que era una gran oportunidad para hacer un mix entre la promoción externa e interna en un mismo evento”, agregó.

La carrera representó un enorme desafío de superación personal para los atletas, con más de 100 kilómetros divididos en 3 etapas. En los campamentos de montaña todos los corredores recuperaron energía y tonicidad muscular con la mejor carne del mundo.

Además, se presentó un gran show de fuegos y asado en la línea de salida y llegada, ubicada al pie del Cerro Catedral, en donde cientos de personas siguieron, día a día, las distintas instancias de la competencia.

“Una de las características más importantes que les gusta a los extranjeros es la carne argentina. La gente quedó muy feliz con el asado, con los sándwiches de carne en la largada y en la llegada”, dijo Sebastián Tagle, director de El Cruce.

“Para nosotros es un alivio tener una carne realmente espectacular y estamos felices con que Carne Argentina pueda acompañarnos”, agregó.

Pedro Ibáñez (izq.), Carlos Joseph y María Eugenia Brusca.

El Cruce 2023 puso, en valor de la mirada nacional e internacional, una asociación perfecta entre el deporte y la buena alimentación que debe incluir proteínas de alto valor biológico como las que provee la carne argentina.

Fuentes: Prensa IPCVA, IG IPCVA y Prensa Abopa

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