En el marco de la Fiesta Nacional de la Vendimia, el tradicional Desayuno de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) se consolidó una vez más como el foro político y productivo más relevante de la industria.
Ante más de 1.100 invitados en el Park Hyatt Mendoza, el encuentro —desarrollado este sábado 7 en la capital provincial— marcó el traspaso de mando institucional y puso sobre la mesa las urgencias de una de las diez principales cadenas agroexportadoras del país.
El presidente saliente y actual vicepresidente, Mario González, destacó el rol de la institución como un espacio de articulación público-privada única en el país.
Durante su discurso, subrayó la importancia del sector para las economías regionales: “Coviar es el espacio donde conviven y dialogan todos los eslabones de la cadena vitivinícola argentina: productores, bodegas, industria, cooperativas, gobiernos y comunidad científica. (…). La vitivinicultura argentina es mucho más que una actividad económica porque representa cultura, identidad, arraigo territorial y desarrollo para muchas economías regionales”.
González enfatizó que, pese a las crisis, la industria cuenta con una “visión estratégica compartida” y una institucionalidad que la respalda para enfrentar los desafíos actuales
El reclamo del sector: financiamiento y costos
Al asumir la presidencia, Fabián Ruggeri —quien se presentó no solo como dirigente, sino también como productor y cooperativista— fue directo al enumerar las condiciones necesarias para que el sector recupere rentabilidad.
Siguiendo los objetivos del Plan Estratégico Vitivinícola a 2030 (PEVI), Ruggeri reclamó una agenda de competitividad urgente: “Para invertir, diversificar, mejorar nuestra rentabilidad y ser competitivos necesitamos financiamiento que sea acorde a la actividad, con plazos y tasas adecuadas tanto para realizar las inversiones como para prefinanciar exportaciones, reducir los costos logísticos, disminuir la carga impositiva, y seguir trabajando en acuerdos comerciales”.
Ruggeri hizo un llamado a la modernización y la eficiencia productiva, asegurando que “si la vitivinicultura argentina actúa unida, no habrá crisis que la detenga”.
Diversificación e innovación como motores de crecimiento
Uno de los pilares del encuentro fue la firma de convenios para impulsar el consumo con innovación. La estrategia apunta a ganar mercados no solo con el vino tradicional, sino a través del jugo concentrado (mosto), pasas, uva en fresco y nuevas tendencias como los vinos desalcoholizados o de bajo alcohol.
En este sentido, el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, reafirmó el compromiso de su gestión, y la de San Juan, para impulsar la ley de jugos naturales para edulcorar bebidas.
Cornejo fue tajante sobre el rol que debe ocupar el sector público: “Lo que sí debe hacer el Estado es crear condiciones adecuadas para el desarrollo de la vitivinicultura a través de instrumentos que generen crédito competitivo, condiciones aptas de sanidad y seguridad frente al riesgo climático, promoción y negociación internacional y un trabajo constante en la mejora de la infraestructura”.
Un sector con peso global
La relevancia del evento, que contó con la presencia de la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, y funcionarios de diversas provincias, refleja el peso de la industria.
La Argentina se mantiene como el 7° mayor productor de vinos del mundo y el 11° exportador mundial. Además, el turismo enológico sigue en ascenso, con 486 bodegas abiertas al público en 17 provincias, consolidando al vino como una marca país de prestigio internacional.
Sobre programas y promoción
Durante el Desayuno de Coviar se firmaron convenios clave para el desarrollo federal de la vitivinicultura, la innovación, promoción y sostenibilidad del sector.
Con la firma por Coviar de Fabián Ruggeri y Teresa Oyhamburu, directora de Programas del CFI, se avanzó en un convenio marco que abre un espacio de cooperación institucional con el propósito de coordinar e implementar acciones conjuntas tendientes al desarrollo y fortalecimiento del sector vitivinícola y enoturístico argentino.
En el marco del convenio, las partes se comprometen a continuar el desarrollo de las acciones en curso y nuevas iniciativas conjuntas en materia de:
—Desarrollo sostenible y fortalecimiento de la competitividad del sector vitivinícola.
—Capacitación y formación de técnicos y profesionales vinculados a la actividad vitivinícola.
—Estudios e investigaciones sobre factores productivos y ambientales que impacten en el sector.
—Promoción de los productos vitivinícolas y argentinos en el mercado local e internacional.
—Acceso a herramientas de financiamiento y asistencia técnica para el desarrollo del sector vitícola.
—Promoción del desarrollo sostenible del enoturismo mediante propuestas segmentadas, por provincia, generando experiencias turísticas competitivas, para el mercado nacional e internacional.
Fuente: Prensa Cristina Soto / COVIAR